Historia De Afganistán Resumida

 Conflicto en Afganistán cronologia

Después de casi dos décadas de guerra en Afganistán y pocas semanas antes de la retirada programada de las fuerzas estadounidenses, el domingo los talibanes retomaron el poder en Kabul, la capital, derrocando el gobierno y haciendo que miles de personas emprendan una carrera desesperada para escapar del país.

La caída de Kabul borró el último vestigio de control gubernamental después de una feroz ofensiva talibán que tomó una gran ciudad tras otra en cuestión de días. El presidente Ashraf Ghani huyó del país el domingo. Horas después, los líderes talibanes ocuparon su lugar en el palacio presidencial.

La campaña militar de los talibanes, que ha durado todo el verano, ha forzado la rendición de las fuerzas gubernamentales afganas y el inicio de una retirada general. Las tropas gubernamentales abandonaron decenas de puestos de avanzada y bases, a menudo abandonando armas y equipos.

En muchos casos, se rindieron sin luchar, a veces tras la intercesión de los ancianos del pueblo enviados por los talibanes. Miles de afganos, temerosos de los homicidios en represalia, intentaron huir del país el lunes y buscaron refugio en el aeropuerto internacional de Kabul, que estaba en manos de fuerzas militares extranjeras que intentaban ayudar con las evacuaciones.
El colapso del gobierno afgano, después de que Estados Unidos invirtió miles de millones de dólares para respaldar a las fuerzas de seguridad afganas, le dieron un colofón violento a la misión militar estadounidense en su guerra más larga.
Se trata de una misión de combate que ha perseguido a cuatro presidentes, que significó múltiples bajas estadounidenses, enfrentamientos con un enemigo despiadado y tratos con un socio gubernamental afgano que solía ser corrupto y confuso.

Semanas después de que Al Qaeda atacara a Estados Unidos el 11 de septiembre, el presidente George W. Bush anunció que las fuerzas estadounidenses habían lanzado ataques contra el grupo terrorista y objetivos talibanes en Afganistán.
Bush advirtió que los talibanes, que entonces gobernaban la mayor parte de Afganistán, habían rechazado su demanda de entregar a los líderes de Al Qaeda que planearon los ataques desde bases dentro de Afganistán. Dijo que tenía la intención de llevar a los líderes de Al Qaeda ante la justicia, y añadió: “Y ahora los talibanes pagarán el precio”.
“Estas acciones cuidadosamente dirigidas están diseñadas para interrumpir el uso de Afganistán como base de operaciones de los terroristas, y para atacar la capacidad militar del régimen talibán”, dijo el presidente.
Ya entonces, el presidente estadounidense advirtió que la Operación Libertad Duradera supondría “una larga campaña como nunca antes habíamos visto”.
En diciembre de 2001, el líder de Qaeda, Osama bin Laden, y otros altos mandos habían huido a un lugar seguro en Pakistán, un aliado nominal de Estados Unidos. Las fuerzas estadounidenses no los persiguieron, y Pakistán acabó convirtiéndose en un refugio seguro para los comandantes y combatientes talibanes, que en los años siguientes cruzaron la frontera para atacar a las fuerzas estadounidenses y afganas.
Dentro de Afganistán, las tropas estadounidenses derrocaron rápidamente al gobierno talibán y aplastaron sus fuerzas de combate.
En diciembre de 2001, el portavoz de los talibanes ofreció rendirse de manera incondicional, acto que fue rechazado por Estados Unidos. En mayo de 2003, el entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, anunció el fin de las principales operaciones de combate en el país.


En febrero de 2020, el gobierno de Trump firmó un acuerdo con los talibanes en el que se pedía la salida de todas las fuerzas estadounidenses de Afganistán para el 1 de mayo de 2021, sin embargo, Biden extendió ese plazo. A cambio, los talibanes se comprometían a cortar los lazos con grupos terroristas como Al Qaeda y la filial del Estado Islámico en Afganistán, a reducir la violencia y a negociar con el gobierno afgano respaldado por Estados Unidos.
Pero el acuerdo no incluía medidas de imposición para obligar a los talibanes a cumplir sus promesas. Y con el gobierno afgano excluido del acuerdo entre Estados Unidos y los talibanes, las relaciones con Estados Unidos se tensaron.
Tras la firma del acuerdo, los talibanes dejaron de atacar a las tropas estadounidenses y se abstuvieron de cometer grandes atentados terroristas en ciudades afganas. Estados Unidos redujo el apoyo aéreo a las fuerzas gubernamentales, limitándolo generalmente a los casos en los que las tropas afganas corrían peligro de ser superadas.
Los objetivos principales del acuerdo de 2020 eran que los líderes afganos y los talibanes negociaran una hoja de ruta política para un nuevo gobierno y una nueva constitución, reducir la violencia y, en última instancia, forjar un alto al fuego duradero.
Pero el gobierno acusó a los talibanes de asesinar a funcionarios gubernamentales y a miembros de las fuerzas de seguridad, a defensores de la sociedad civil, a periodistas y a trabajadores de los derechos humanos, incluidas varias mujeres que fueron tiroteadas a plena luz del día.
Debido a su fuerte posición en el campo de batalla y a la retirada de las tropas estadounidenses, los talibanes han mantenido la ventaja en las conversaciones con el gobierno afgano, que comenzaron en septiembre en Doha, Qatar, pero que se han estancado desde entonces. El Pentágono ha dicho que los militantes no han cumplido las promesas de reducir la violencia o cortar los vínculos con los grupos terroristas.




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